Cómo secar la resina y preparar el iceolator hash

En el anterior post, explicamos cómo extraer vuestro propio iceolator hash. Pues bien, ahora es el momento de ver cómo secar y preparar la resina para convertirla en un auténtico hachís de primera  😎 . Este paso es igual de importante que la extracción en sí misma, puesto que si no se hace bien el hash puede retener humedad y aparecer el típico moho blanco en su interior.

iceolator_sin_tamizar

El proceso de secado varía en función del microclima de nuestra zona. Por ejemplo, a los cultivadores del Empordà, donde la tramontana es muy frecuente, les cuesta muy poco secar el iceolator.

En cambio, en el Sur de Cataluña, debido a la alta humedad, el secado es mucho más delicado. Como término medio, el material puede estar unos diez o quince días secándose antes de poder trabajar con él.

El secado y extracción de la resina

iceolator_listo_para_secar

Mientras preparamos el iceolator, hemos ido poniendo cada calidad de resina en un plato distinto y lo hemos reservado en la nevera hasta el momento de secar. Para sacar de la malla esta resina, hemos puesto varios papeles de cocina en la parte inferior de la malla para que absorban el agua por capilaridad. Una vez absorbida buena parte del agua, hemos procedido a recoger la resina con una cuchara, sin apretarla contra la delicada malla.

Cuando hemos finalizado con todas las extracciones y hemos limpiado la lavadora y el juego de malla, ya podemos sacar los platos de la nevera. Haremos pasar cada una de las calidades por un colador fino de cocina, sin apretar el material contra la rejilla. Recogemos las distintas calidades en sus platos correspondientes.

Como absorber la humedad del iceolator

Ahora es el momento de preparar la ‘secadora’. A nosotros, nos gusta poner un papel de horno en el fondo de una caja de cartón y colocar la extracción encima. Tapamos el material con otro papel de horno y añadimos una capa de cartón para que presione ligeramente el material. De esta manera, el papel de horno y el cartón van absorbiendo la humedad.

iceolator_tamizado

Después de al menos un par de semanas secándose, es el momento de acabar el trabajo y preparar bien el hash de 70 y 38 micras. Los tricomas que hemos recogido con este proceso contienen muchísimos cannabinoides y terpenos en su interior, así que nos interesa romperlas para obtener el máximo olor y sabor.

Si nos fumamos la resina sin trabajarla el efecto puede ser potente, pero las propiedades organolépticas del material quedan muy por debajo de su verdadero potencial. Es decir, el sabor y el olor dejarán mucho que desear.

Como transformar la resina a hachís

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Para acabar de sacarle la humedad, envolvemos el iceolator con papel de horno y lo amasamos con un rodillo de cocina. Si el secado no ha sido completo, el papel de horno se empezará a empapar con el agua que aún queda dentro del hash, así que tendremos que cambiarlo dos o tres veces repitiendo el proceso. Al aplicar presión con el rodillo, veremos cómo la resina de iceolator se va oscureciendo paulatinamente…lo estamos convirtiendo en hachís.

Una vez completamente seco, nos lavamos las manos con alcohol (para que no se nos pegue el iceolator) y procedemos al amasado manual. Durante este proceso, el material se oscurece y se va pegando cada vez más, hasta que obtenemos una textura más o menos plástica, dependiendo del calor que haga. El objetivo es hacer una pelota de hachís, que podemos guardar en un bote tight vac hasta el momento de degustarla.

La transformación del hachís

Algunos cultivadores prefieren saltarse el amasado manual y ponen la resina, una vez que está bien seca, en el interior de una bolsa de cierre zip. Luego llevan consigo esta bolsa y al cabo de pocas horas, con el propio calor corporal, el hachís se ha pegado y oscurecido.

Un caso extremo, pero no por ello menos práctico, es poner la bolsita con la resina dentro del calzado: al andar los pies ejercerán calor y presión sobre el material. Os podemos asegurar que por descabellado que suene, éste truco funciona.

Si hemos hecho bien la extracción, se obtiene aproximadamente un 10 % del peso del material inicial en hash. Este valor depende en gran medida de la calidad de los restos con el que extraemos el ice (cuanto más cogollo, pues mejor). Además, el material de la malla de 160 micras puede secarse y ser procesado para obtener otros productos como aceite de hachís.iceolator_prensado

Si a pesar de todo no habéis conseguido secar bien la resina, y véis que al cabo de los días aparece el moho blanco en su interior, existe una solución para eliminarlo. Desmenuzamos el hachís y lo extendemos en un plato. Ponemos el plato bajo una bombilla de cultivo y observamos lo que pasa: el hash empieza a hervir y a desprender un olor a moho y humedad…en cuanto dicho olor desaparece, es el momento de apagar la bombilla y volver a juntar el material.

Con este último truco para recuperar hachís enmohecido nos despedimos hasta el próximo post. Cómo siempre, os invitamos a que dejéis vuestras preguntas y comentarios en el post. Gracias de parte del equipo de Cactus Martorell.

Saludos y buenos humos!

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2 comentarios en “Cómo secar la resina y preparar el iceolator hash

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